¡Un creyente no debe ser picado dos veces en la misma madriguera!

¡Un creyente no debe ser picado dos veces en la misma madriguera!
340 112

Ser precavido y prudente es una enseñanza profética, especialmente cuando se trata de aquellos que han demostrado ser engañosos y deshonestos. Es impropio de un musulmán ser crédulo y ser engañado dos veces por el mismo truco. Una persona puede ver ilusiones, y dejarse engañar por ellas, y esto es normal, pero no ser precavido y dejarse timar dos veces, esto es una ingenuidad inaceptable, y es impropia de un creyente. Esta directriz es un principio universal y el consejo más beneficioso acuñado elocuentemente en una declaración concisa hecha por el maestro de elocuencia, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.
Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, narró que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Un creyente no debe ser picado dos veces en la misma madriguera” (Al Bujari y Muslim).
El hadiz usa el verbo árabe iuldagh que significa ser mordido o herido por una criatura venenosa como escorpiones y serpientes; y el término yuhur significa la madriguera excavada por alimañas y animales salvajes.
Al comentar sobre el hadiz, Abu Ubaid, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Esta declaración elocuente nunca fue pronunciada por nadie antes del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y se la dijo por primera vez a un poeta árabe llamado Abu Azah Al Yamji. Cuando este hombre fue hecho prisionero por los musulmanes durante la Batalla de Bader, apeló al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, para liberarlo sin rescate porque era pobre y tenía una familia que mantener. El Profeta le concedió su pedido. Cuando el mismo hombre fue hecho prisionero por los musulmanes en la batalla de Uhud, volvió a apelar al Profeta para su liberación, mencionando su pobreza y sus dependientes. En respuesta, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo: “¡No alardearás en La Meca y dirás que te has burlado de Muhammad dos veces!”. Entonces, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó que lo mataran. Esta historia fue citada por Ibn Is-hak en Al Magazi.
Dada la riqueza y profundidad del significado de esta sucinta directriz profética, los comentaristas de hadiz mencionaron muchas interpretaciones que son posibles a pesar de su brevedad.
Al Hafiz Ibn Hayar, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, citó algunas de estas posibles interpretaciones. Citó a Al Jattabi diciendo: “La redacción de este hadiz tiene la forma de una declaración destinada a ser un imperativo, como si dijera: que el creyente sea firme y precavido, para que no sea engañado dos veces de la misma manera. Esto se aplica tanto a los asuntos religiosos, como a los mundanos. De hecho, los asuntos religiosos son dignos de precaución y prudencia con mayor razón. También se dijo que la declaración “Un creyente no debe ser picado dos veces desde el mismo agujero” significa que cuando una persona comete un pecado y recibe el debido castigo en la vida mundana, no será castigado por ello nuevamente en el Más Allá. Creo que, si el narrador se refería a que el significado general del texto de este hadiz incluye esta explicación, entonces es posible; de lo contrario, el contexto del hadiz no apoya este significado específico. Esto se ve respaldado por la opinión de que este hadiz incluye una advertencia contra dejarse engañar y una referencia a ser astuto.
Se puede decir que el hadiz instruye a un musulmán a ser precavido con los daños potenciales incurridos en sus asuntos mundanos o en los del Más Allá. Se le ordena que esté vigilante y sea prudente con respecto a todos sus asuntos, el hecho de que la redacción del hadiz indique uno de ellos en particular (es decir, los asuntos mundanos) no impide aplicar su significado tanto a los asuntos mundanos como a los religiosos. Lo que importa es la indicación general de la declaración, no el contexto específico en el que se hizo.
En su explicación del hadiz, Ibn Al Humam, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “El hadiz ‘Un creyente no debe ser picado’ podría leerse como una declaración imperativa indicativa de la prohibición a este respecto, lo que significa que el creyente sea atento y prudente para no ser dañado dos veces de la misma manera. Este es un ejemplo del discurso sucinto del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que nadie había acuñado antes. La intención era advertir al creyente contra exponerse al mismo daño dos veces, y esto se requiere de él con respecto a los asuntos del Más Allá tanto como se requiere para sus asuntos mundanos. Cuando un creyente comete un pecado, su corazón debe doler de la misma manera que le duele el cuerpo cuando es picado, y así evita cometer el pecado nuevamente. Después del incidente cuando el Profeta Yusuf (José), la paz sea con él, casi responde a la tentación de Zulaija, no volvió hablar con una mujer sin cubrirse la cara”.
Evidentemente, un musulmán debe prestar atención a esta directriz profética en todos sus asuntos, especialmente con personas que son traidoras y deshonestas y conocidas por sus malas intenciones hacia los musulmanes. Un creyente debe tener cuidado con las conspiraciones de Satanás y los enemigos del Islam con sus diferentes nombres e ideologías. Es impropio de un musulmán dejarse vulnerable a sus intrigas y engaños. El principio básico con respecto a las interacciones de los musulmanes con ellos debe ser extrema precaución, atención y prudencia; de lo contrario, sería perjudicado repetidamente por ellos y se expondría a graves peligros. 

Related Articles