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La justificación es la excusa de los débiles

¿Quién de nosotros no comete errores? ¿Quién de nosotros se atreve a decir que es infalible? Se espera que todos los humanos cometan errores, y esto no es en sí mismo un defecto, porque el Profeta dijo: "Todos los hijos de Adán cometen pecados constantemente, pero los mejores de ellos son los que se arrepienten constantemente". El verdadero defecto es insistir en cometer el error y adherirse a la falsedad. El error se vuelve aún más grave cuando su autor se esfuerza por justificarlo para hacerse creer a sí mismo y a los que le rodean que no cometió ningún error.
Definición de autojustificación
La justificación, en el sentido falso, es el proceso de fabricar excusas para el comportamiento, pensamiento o puntos de vista que uno tenga, para reemplazar los verdaderos motivos y razones. Es el proceso de ocultar la realidad y la verdad con una justificación que uno aceptaría y aprobaría sin ninguna reacción o sentimiento de culpa.
Las consecuencias de la autojustificación
La autojustificación es como una enfermedad incurable que conduce a un trágico final, tiene consecuencias amargas para quien la padece, ya que la persona que continuamente se justifica no se preocupa por corregirse a sí misma y reflexionar sobre sus defectos, por consiguiente, siempre piensa que está bien. Si un siervo de Al-lah Todopoderoso llega a este estado, se hace difícil reformarlo y pierde su paz interior porque vive en un estado de guerra psicológica interna en el que es tanto el verdugo como la víctima. Esta enfermedad es una maldición para quien la padece y quienes lo rodean, ya que la persona se vuelve hostil y a menudo discute con los demás. Cuando llega a este punto, se convierte en la criatura más detestada a los ojos de Al-lah Todopoderoso. Sobre esto, dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: "La persona más odiada a los ojos de Al-lah es la persona más conflictiva" (Al Bujari).
El Corán desprecia a estas personas
Este tipo de personas ha existido desde siempre. El Corán nos relata las historias de algunos de ellos, por ejemplo, Al-lah Todopoderoso dice: {Entre los hipócritas hubo quien te dijo: "[¡Oh, Muhammad!] Permíteme quedarme y no me expongas a la tentación". ¿Acaso no cayeron en la tentación [del demonio al negarse a combatir]? El Infierno rodeará a los que se niegan a creer} [Corán 9:49]. Comentando este verso, Al Qurtubi dijo: “Muhammad Ibn Is'haq dijo: El Mensajero de Al-lah le dijo a Al Yadd Ibn Qais, cuando quería salir a la batalla de Tabuk: ‘Oh, Yadd, ¿te gustaría luchar contra los romanos […]?’. Al Yadd respondió: ‘Mi pueblo sabe que estoy acosado por las mujeres, y temo que si veo a las mujeres de los romanos caería en fitnah. Así que no me metas en fitnah, pero permíteme quedarme atrás y te apoyaré con mi dinero’. Entonces, el Mensajero de Al-lah se alejó de él y dijo: ‘Te lo permito’”. Este hombre, al conocer las dificultades de viajar a Tabuk para enfrentarse y luchar contra los romanos, quiso justificar su situación y protegerse. Por lo tanto, inventó la falsa excusa de que tenía temor de ser tentado por las mujeres al verlas y entonces se viera obligado a dejar el ejército musulmán porque no tendría el suficiente autocontrol para mantenerse alejado de ellas.
El Shaij Al Islam Ahmad Ibn Taimiah comentó este incidente diciendo: "Puesto que ordenar el bien, prohibir el mal y la Yihad son algunas de las pruebas que exponen a una persona a la fitnah, algunas personas comenzaron a justificar su abandono de estas obligaciones buscando estar a salvo de la fitnah. Al-lah Todopoderoso dice con respecto a los hipócritas: {Entre los hipócritas hubo quien te dijo: "[¡Oh, Muhammad!] Permíteme quedarme y no me expongas a la tentación". ¿Acaso no cayeron en la tentación [del demonio al negarse a combatir]? El Infierno rodeará a los que se niegan a creer} [Corán 9:49]".
Del mismo modo, otro grupo de personas justificó su abandono de la Yihad diciendo que no podían ir en el calor. Por lo tanto, Al-lah el Todopoderoso dijo de ellos: {[…] y dijeron: "No marchen [a combatir] con este calor". Diles [¡oh, Muhammad!]: "El calor del fuego del Infierno es más intenso aún". Si comprendieran} [Corán 9:81]. Sayid Qutb dijo a este respecto: "Por lo tanto, o se lucha por la causa de Al-lah en el calor durante un período limitado, o se es arrojado al Infierno por un período que nadie sabe cuánto durará, excepto Al-lah".
¿Puede un creyente caer en la autojustificación?
La realidad demuestra que incluso algunos creyentes verdaderos pueden padecer el mal de buscar siempre una justificación, como dice Al-lah el Todopoderoso: {Expuse en el Corán todo tipo de ejemplo, pero el ser humano es un gran discutidor} [Corán 18:54]. Algunos eruditos de Tafsir (exégesis coránica) comentaron este verso mencionando lo que fue narrado en Sahih Muslim, que Ali Ibn Abi Talib narró que el Mensajero de Al-lah los visitó una noche a él y a su esposa Fátima, y dijo: "¿No rezan la oración [del Tahayud] de la noche?". Ali respondió: "Oh, Mensajero de Al-lah, nuestras almas están en manos de Al-lah, y cuando quiere despertarnos, lo hace". El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se marchó cuando escuchó esto y, mientras se golpeaba el muslo con la mano, dijo: {[…] pero el ser humano es un gran discutidor}. Ibn 'Aashur dijo: “Lo que el Profeta quiso decir aquí es que hubiera sido más apropiado que Ali alabara a Al-lah el Todopoderoso y agradeciera al Mensajero de Al-lah por despertarlo para rezar el Tahayud, que estuviera dispuesto a repetir este acto, que estuviera complacido con la amonestación del Profeta y que no contradijera estas palabras con otras para justificar su sueño. Esta es la causa del asombro del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ante las palabras de Ali”.
Algunas causas de la autojustificación
El principal problema de la autojustificación es la ausencia de franqueza con uno mismo, ya que no somos capaces de enfrentar nuestra propia realidad. En algunos casos, esto se debe a que desde muy temprana edad se nos inculcó cumplir con elevados estándares sociales que a menudo son difíciles de alcanzar. Por lo tanto, tratamos de ocultar nuestra realidad en un marco de mentiras sobre nosotros mismos.
La autojustificación también puede deberse a la arrogancia que ha afectado al corazón, lo que hace que sea difícil pedir disculpas o que ello parezca un signo de debilidad para el arrogante. El amor y la inclinación a esta vida mundana es otra causa para la autojustificación, y quizás esta razón específicamente es la que lleva a muchas personas a hacer lo que Al-lah Todopoderoso ha prohibido, y la gente entonces justifica sus acciones con falsas excusas. Por ejemplo, la persona que consume riba (interés) afirma que está obligado a hacerlo; sin embargo, si uno analiza su caso encontrará que no está obligado en absoluto, incluso es posible que no tenga ningún tipo de necesidad. Hay muchas violaciones similares de la Sharía hoy en día, y aquellos que cometen tales violaciones tratan de justificarlas.
¿Hay tratamiento?
Sin duda, la sinceridad con uno mismo es el camino claro y fácil para no caer en la confusión que se produce debido a la autojustificación. Reconocer su propia negligencia y sus propios errores protege a la persona de un mal final y la lleva a enmendar sus errores en lugar de acumularlos. De hecho, ser sincero con uno mismo es uno de los más altos grados de la sinceridad, y también uno de los más difíciles de alcanzar.
Contemplemos la historia del gran compañero Ka'b Ibn Malik cuando Al-lah Todopoderoso lo salvó en virtud de su veracidad. Se sentó ante el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dijo: "Oh, Mensajero de Al-lah, si hubiera estado delante de alguien que no fueras tú habría pensado en una excusa para evitar su reprobación. Pero, por Al-lah, no tenía ninguna excusa". Por consiguiente, Al-lah Todopoderoso aceptó su arrepentimiento, lo excusó y se volvió hacia él. Por otro lado, aquellos que mienten e inventan excusas débiles y falsas, son expuestos por Al-lah, Glorificado sea.
Una de las formas más importantes de tratar el mal de la autojustificación es la lectura de las biografías de las personas que cayeron en esta enfermedad. Cuando la autojustificación dominaba a los Hijos de Israel, usaban trucos y varios métodos para transgredir el mandato de Al-lah Todopoderoso y pescaban en el Sabbath. En consecuencia, Al-lah los transformó en monos y cerdos. Al-lah, Glorificado sea, dice: {Ellos saben lo que ocurrió a los que transgredieron el sábado; [les dije]: "Sean monos despreciables"} [Corán 2:65]. Cuando uno contempla este castigo para el que se atreve a violar los límites que Al-lah Todopoderoso ha establecido, sin duda pensará muchas veces antes de cometer una desobediencia similar.
Suplicamos a Al-lah, Glorificado sea, que nos guíe a los mejores modales y nos aleje de las malas costumbres, ya que Él es el más Bondadoso y Noble.

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