La importancia de una crianza consciente para educar musulmanes seguros (parte 1 de 3)

La importancia de una crianza consciente para educar musulmanes seguros (parte 1 de 3)
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¿Existe una conexión entre el hecho de que los padres posean un comportamiento que contradiga las creencias religiosas que profesan y que sus hijos eventualmente resulten ateos? Esta pregunta fue el objeto de un reciente estudio realizado entre más de cinco mil participantes de diversos orígenes que se identificaron todos como ateos. Todos los participantes habían tenido algún tipo de educación religiosa, pero en algún momento optaron por rechazar la fe con la que fueron criados. Los hallazgos del estudio (publicado en la revista Religion, Brain & Behavior) se convirtieron en la motivación de este documento.
La investigación sugiere una correlación entre el comportamiento de los padres y el inicio del ateísmo en sus hijos. "Las personas tienden a convertirse en ateos a una edad más temprana cuando sus padres religiosos hablan pero no actúan acorde... El estudio proporciona evidencia de que la exposición a acciones motivadas por la religión juega un papel importante en el inicio del ateísmo". Este estudio se centró únicamente en aquellos que abandonaron su fe y la edad en que lo hicieron. Si bien no incluye un análisis y comparación con aquellos que se mantuvieron fieles a su fe, sí proporciona información valiosa sobre la influencia y el papel crucial que los padres tienen sobre las creencias religiosas de sus hijos.
Objetivos en la crianza
Dejar la religión es un asunto grave para todas las comunidades basadas en la fe. Esto es especialmente serio para los musulmanes que creen que nuestro propósito y salvación se centran en creer y adorar al único Al-lah verdadero. Naturalmente, nosotros, como padres, estamos más que preocupados por mantener y cuidar a nuestros hijos. Típicamente, esto requiere un enfoque en su bienestar físico, emocional y social, junto con sus necesidades educativas (tanto religiosas como seculares). Los padres buscan criar individuos responsables y seguros que reflejen su educación y contribuyan a la sociedad de manera productiva. Si bien cada uno de estos objetivos de crianza es importante en sí mismo, es el nivel de priorización y cuidado que se le da a cada uno lo que está influenciado en gran medida por nuestro propio entorno y experiencias: el de un mundo cada vez más secular y materialista que impone exigencias constantes que demandan nuestro tiempo y energía. Factores tales como tasas de divorcio más altas, padres solteros y padres que no comparten las mismas creencias religiosas darán forma al enfoque de la crianza de los hijos. La cantidad de tiempo que se pasa fuera de la casa, en las redes sociales y en varios entretenimientos, en lugar de pasar un tiempo familiar de calidad, tiene un impacto en la educación de los hijos. Además de estos factores, el declive global de la moralidad quizás tenga, en general, la mayor influencia en la crianza de hoy en día.
Implicaciones para los padres musulmanes
La comunidad musulmana no es inmune a estos factores, y los estudios demuestran que enfrentamos muchos de los mismos desafíos religiosos y sociales que nuestras contrapartes en todo el mundo. El 23% de los musulmanes en Estados Unidos ya no se identifican con el Islam, la mitad de los cuales opta por no afiliarse a ninguna religión y se une al grupo mundial de más rápido crecimiento en la actualidad. Los estudios muestran que los musulmanes están experimentando una creciente crisis de fe, como también sucede en otros grupos religiosos. Además, entre las razones más citadas que llevan a la duda y al abandono del Islam está el comportamiento de los propios musulmanes, en términos de conducta personal y mala interpretación del Islam.
Sin duda, los padres son la primera y principal influencia en la vida de un niño. Por lo tanto, la provisión más grande e importante que otorgan todos los padres, la de inculcar la fe, puede tomar una dirección propia, incluso en hogares religiosos. Cabe destacar que el mismo estudio también encontró que "... los individuos religiosos que fueron expuestos a altos niveles de demostraciones de buenos ejemplos [que aumentan la credibilidad] por parte de sus padres tenían más probabilidades de expresar su creencia en la existencia de Al-lah con gran certeza". Un ejemplo práctico de estas demostraciones se ve en los padres que rezan con el mismo compromiso y la misma regularidad que enseñan y esperan de sus hijos. Además, los buenos ejemplos se forman y refuerzan a través de otras acciones e interacciones de los padres impulsadas por motivos religiosos y morales, como ser consistentemente sinceros, caritativos y justos en el hogar, en el lugar de trabajo y en entornos sociales.
¿Cuál es la solución? En pocas palabras, los principios y valores islámicos son atemporales, integrales y holísticos con respecto a todas las experiencias y desafíos de la vida, incluidos aquellos que surgen con la crianza de los hijos. Los hallazgos de este estudio corroboran de muchas maneras las enseñanzas islámicas con respecto a la relación entre los padres y la transmisión efectiva de la fe a sus hijos. Se pueden hacer varios argumentos a favor del enfoque islámico de la crianza de los hijos para protegerse contra los resultados desfavorables hallados en este estudio. La primera y más obvia es la necesidad de que los padres fomenten activamente la fe desde el nacimiento. Este es el primer paso, esencial en el camino para cultivar a la próxima generación de musulmanes seguros, que estarán equipados con conocimiento sólido, convicción en su creencia y práctica del Islam, y un carácter honesto y empático. Es esta base moral y religiosa la que les permitirá y motivará a contribuir a la sociedad de manera productiva y significativa. Este documento sirve como una introducción al tema de la crianza en el Islam al abordar su aspecto principal: el papel del comportamiento de los padres al inculcar la fe en sus hijos.
La relación padre-hijo se construye con la fe como núcleo
El Islam asigna a los padres la tutela y la mayoría de la responsabilidad para con sus hijos en términos del bienestar físico, emocional y espiritual. Ser padre en el Islam es parte de la responsabilidad personal y la servidumbre hacia Al-lah a través de una conducta virtuosa y al servicio de Su creación. Esto fue enseñado y ejemplificado por el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, quien dijo que “... un hombre es un pastor a cargo de los habitantes de su casa y es responsable de su rebaño; una mujer es una pastora a cargo de la casa y los hijos de su esposo y es responsable de ellos...” (Abu Dawud y Al Albani). Esta obligación conlleva la noble responsabilidad de salvaguardar la fe de los hijos y, a su vez, la de las generaciones futuras y la sociedad en general. Ser padre es una de las abundantes provisiones y bendiciones de Al-lah. Al igual que toda bendición, también es parte de la prueba de la vida en este mundo, una que exige esfuerzo sincero y gratitud en todo momento y por lo que, a su vez, hay una tremenda recompensa de Al-lah. El Corán declara: {Sepan que sus posesiones y sus hijos son una prueba. Al-lah tiene reservada junto a Él una recompensa inmensa} [8:28]. Al-lah reconoce el compromiso y el sacrificio de los padres que conlleva este desinteresado esfuerzo al honrarlos con la más alta estima, después de Al-lah y el Profeta: {Le he ordenado al ser humano hacer el bien a sus padres. Su madre lo ha llevado [en el vientre] con esfuerzo, y con dolor lo dio a luz. El período del embarazo y la lactancia dura treinta meses. Cuando alcance la madurez, al llegar a los cuarenta años, debe decir [en súplica]: "¡Oh, Señor mío! Haz que sepa agradecerte los favores que nos has concedido, tanto a mí como a mis padres, y que pueda realizar obras buenas que Te complazcan. Concédeme una descendencia piadosa. Me arrepiento a Ti [de mis pecados] y soy de los musulmanes} [Corán 46:15].
La base para una correcta crianza en el Corán y la Sunna
La base para la buena crianza está claramente establecida en el Corán y la Sunna. Recibimos instrucción y lecciones a través de las narraciones de los nobles profetas y creyentes, como las de Ibrahim, Yaqub y Luqman, la paz sea con todos ellos. Es posible encontrar descripciones detalladas en la biografía y la metodología del Profeta final, Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Estas explican la importancia de enseñar la Unicidad de Al-lah (Tawhid), la sinceridad en todos los asuntos relacionados con la adoración y los asuntos mundanos (ijlas), el buen carácter (ajlaq), los buenos modales y la respuesta adecuada en todas las situaciones (adab) dentro del marco islámico de justicia y compasión. Estas metas de crianza se enfatizan en los textos sagrados como parte de la guía exhaustiva y completa para la humanidad sobre cómo priorizar las necesidades del niño, garantizando el bienestar espiritual y físico en este mundo, así como el éxito final en el más allá. Al igual que con cada acción deliberada que emprendemos, la crianza de los hijos requiere una intención sincera. Esto se demuestra a través de las súplicas (du’a) por la descendencia, incluso antes de la concepción, a lo largo de su vida y para las generaciones futuras. Uno de los bellos ejemplos de esto en el Corán es la súplica de la madre de Mariam, que buscó en Al-lah protección de los males de Shaitán para su hija por nacer y la futura progenie por venir [Corán 3:36].
En sura Luqman se encuentran consejos explícitos sobre la crianza de los hijos en las palabras de Luqman a su hijo:
{Agracié a Luqmán con la sabiduría [y le dije]: "Sé agradecido con Al-lah, pues quien agradece lo hace en beneficio propio, mientras que el ingrato debe saber que Al-lah no precisa del agradecimiento [de las personas] y es digno de toda alabanza". [Recuerda] cuando Luqmán exhortó a su hijo diciéndole: "¡Oh, hijito! No dediques actos de adoración a otro que Al-lah, pues la idolatría es una gran injusticia". Le he ordenado al ser humano hacer el bien a sus padres. Su madre lo lleva [en el vientre] soportando molestia tras molestia, y su destete es a los dos años. Sean agradecidos conmigo y con sus padres, pero sepan que ante Mí comparecerán al final. Si tus padres se esfuerzan por hacer que caigas en la idolatría de dedicar actos de adoración a otro que Al-lah, lo cual es algo que no te he enseñado, no los obedezcan pero trátenlos con respeto. Sigan el camino de los piadosos, pues ante Mí comparecerán y les informaré de lo que hacían. ¡Oh, hijito! Sabe que aunque una mala acción fuera del peso de un grano de mostaza, y estuviera escondida bajo una roca o en [algún otro lugar de] los cielos o de la Tierra, Al-lah la sacará a la luz [y les preguntará por ella]. Al-lah es Sutil, y está bien informado de lo que hacen. ¡Oh, hijito! Haz la oración, ordena el bien y condena el mal, y sé paciente ante la adversidad, porque esas son cualidades de la entereza. No rechaces a la gente y no andes por la Tierra como un arrogante. Al-lah no ama a los presumidos ni a los engreídos. Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno"} [Corán 31:12-19].
Estos versículos del Corán contienen instrucciones, sabiduría y consejos sobre la servidumbre y la adoración de Al-lah. Proporcionan orientación sobre cómo interactuar con Su creación con confianza, perseverancia y humildad. Entre sus muchos beneficios, destacan la perfección y la naturaleza equilibrada y holística del Islam. El Corán no solo es una fuente de orientación para fortalecer la propia fe; también enseña cómo construir un vínculo amoroso con los hijos y cómo inculcar la fe en ellos. Es esta guía la que permite a los niños convertirse en musulmanes ejemplares, lo que a su vez se convierte en un tipo de recompensa para sus padres. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: "Cuando un individuo muere, toda acción se termina para ella, a excepción de tres cosas: una sadaqa [caridad] que continúa, el conocimiento beneficioso, y un hijo justo que súplica por él" (Al Adab Al Mufrad; Sahih Al Albani). 

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