Al-lah no les tendría consideración si no fuera por sus súplicas

Al-lah no les tendría consideración si no fuera por sus súplicas
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La Sura Al Furqan (la número 25) se centra en esclarecer los objetivos del Islam y del Corán, en aclarar la creencia en el Tawhid (la unicidad absoluta de Al-lah), censura la terquedad y altivez de quienes se niegan a creer, les señala el destino que les espera por obstinación y ensalza la actitud de los creyentes.

Al-lah clausura este capítulo ordenándole a Su enviado, Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que se dirigiera de manera contundente a los que rechazaban su misión, advirtiéndoles el castigo al que se exponían por su arrogancia y desdén, y a que les recordara que Al-lah lo había enviado como Su Profeta, para ellos y para toda la humanidad, por la misericordia infinita de Al-lah, para que por medio del mensaje que Él le reveló rectificaran su vida y comportamiento. Dijo Al-lah: {Diles (a tu pueblo, ¡oh, Muhammad!): “Mi Señor no los tendría en consideración (en esta vida) de no ser por sus súplicas (en los momentos difíciles), pues han desmentido (Su mensaje y a Su Mensajero), y recibirán por ello un castigo perpetuo (el Día de la Resurrección)”} [Corán 25:77].

Esta es la última lección con la que se cierra este capítulo, en el que Al-lah le enseñó a Su enviado y Mensajero, y a toda persona dedicada a la Dawa, la manera de responder a aquellos a quienes después de que se les ha explicado el Islam con todos los argumentos lógicos y veraces, se niegan a aceptarlos y los rechazan con desdén.

A continuación, haremos algunas reflexiones sobre este verso coránico:


• La orden “diles” con la que inicia la aleya iba dirigida a la gente de La Meca que se negaba a creer; sin embargo, su discurso, como el de todo el Corán, es universal y se aplica a todo el mundo, y tampoco se limita a una época en específico.
• El término “consideración” usado por Al-lah en este verso denota el especial cuidado que tiene para con el ser humano, preocupándose por brindarle todo lo que lo beneficie. Pero además, cuando se traduce el significado de esta palabra del árabe nos da a entender que dicha “consideración” no implica cansancio, molestia o esfuerzo alguno para Al-lah.
• La palabra Du’a se traduce como súplica, pero también significa invitar, llamar y promulgar. Con base en este último sentido varios exégetas del Corán interpretan este verso como: “Si no hubiese sido por el llamado que Al-lah les hizo a la creencia y la adoración, por medio de Su Mensajero, la desobediencia y la incredulidad habría sido el camino elegido por todos”; y por eso es por lo que luego Al-lah dijo: “Pues han desmentido (Su mensaje y a Su Mensajero)”. Ibn ‘Ashur transmitió que exégetas como Muyahid, Al Kulabi y Al Fira’ explicaron este verso de la manera como aparece en la traducción que hemos expuesto. Por tanto, con base en la primera interpretación, el discurso va dirigido a los que se niegan a creer, mientras que en la segunda se destina a los creyentes.
• Es normal que haya personas que se pregunten si Al-lah necesita que la gente crea en Él y Lo adore, pues presumen que por haber revelado Su mensaje y enviado a Sus mensajeros y profetas tiene esa necesidad. La respuesta a esta insinuación se encuentra en la primera parte de la sura en la que Al-lah expresa que la consideración que Él tiene para con Sus criaturas no le implica molestia ni cansancio ni esfuerzo alguno; y en el hadiz qudsi en el que el enviado de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, relató que Al-lah dijo: “Criaturas mías, jamás podrán beneficiarme o perjudicarme. Si todos los humanos y los genios, desde los primeros hasta los últimos, tuvieran la fe de la persona más piadosa, eso no haría que mi dominio, señorío y poderío incrementara en algo. Si todos los humanos y los genios, desde los primeros hasta los últimos, fueran tan corruptos como el más impío de todos, eso no haría que mi dominio, señorío y poderío disminuyera en algo. Si todos los humanos y los genios, desde los primeros hasta los últimos, me pidieran y Yo le concediera a cada uno lo que me pide, eso no haría que la riqueza de mi reino mermara más allá que el espacio que deja una aguja cuando es introducida en el agua de los océanos. Criaturas mías, el bien que encuentren en el más allá es la recompensa que les tengo guardada por las obras que realizaron en esta vida; y si se encuentran con algo diferente, no deben reprender a nadie más que a ustedes mismos” (Muslim).
• De esta respuesta es posible que se desprenda otra duda sobre la razón por la que Al-lah decidió enviar al Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, para que nos guiara por medio de la argumentación, el razonamiento y la lógica: ¿no sería esto considerado como un esfuerzo realizado por Él para guiarnos? Y la respuesta es que obviamente no implica esfuerzo alguno, pero sí un gran nivel de consideración para con los seres humanos, por lo que es más que lógico pensar que esa guía y esa bendición nos la dio por Su infinita misericordia y bondad, no por un fin propio ni personal.
• La frase “pues han desmentido”, además de señalar el rechazo por el mensaje y por el enviado de Al-lah, indica el rechazo a la creencia en la vida del más allá, en el Juicio Final, el Paraíso y el Infierno.
• En la última parte de este verso se dicta el destino de quien desmiente la verdad. 

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